REQUIEM DE CARNAVAL

 
Diríase de un pliegue
en el luto feroz de toda carcajada.
El peregrino lame un tigre de alabastro
como si fuera un cisne, una constelación,
mi copa de veneno noche arriba.
¿Quién te envuelve hasta despedazarte
si la luz quema desde las alabardas
y misteria el insomnio?
Mi hijastra (que es mi madre)
pudrirá su cuerpo en el diván de las ciegas.
¡Otro, otro carnaval
para engarzar con los buitres del olvido!
¿Hay carne debajo?
¡Barnizaste el rosario de dientes de perro!
Diamante de crucifixión,
no me preguntes por la fiebre.
La veladora escribe en mármol negro
lo que flota ya en las aguas:
 
 
la piel vampira que labraste.
 
 Manuel Lozano
 

 

(Este texto principió el programa "El Oro de los Tigres -Comunicación de Autor-", de Manuel Lozano, emisión temática con el título "El Carnaval: Rosario Negro de Dyonisos", correspondiente al 22-II-2007.)

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