Esta herida es de príncipe
y sólo en nieblas permanece
cuando limpia el sol las
lamentadas ruinas.
Llega del alto resplandor
a repartir los panes
milagrosos sobre la piedra húmeda.
¿Cómo se hace en el tiempo
un Paraíso
con esa piel sobre esta
piel que queda?
Mi boca llena de hormigas
me ha seguido por la sombra
lujosa del principio.
Todo fluye de manantial.
Manuel Lozano
París, 2007