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Ya se fugó el
profeta velado.
La lepra huyó por
las alcantarillas
con su antílope de
angustias.
Hubiera un sol que
nos estrujara, música
construyendo de
nuevo catedrales.
Manuel
Lozano
(Este texto cerró la edición
de "El Oro de los Tigres -Comunicación de Autor", del 6-III-2007)
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