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Anunciación,
mirificante
anunciación lila.
La leyenda que
me traes se parece a un jardín.
¿Qué rey suplica
la inocencia, destrona la inocencia?
El cristo
resucitador tiene un pan en la boca,
un pan lleno de
moscas blancas.
¡Aquí el
zumbido, el auxiliador
donde restauras
el templo sin límites
de alguien
semejante a ti y ardientemente!
Ella decía:
-Pongan su
corazón en un lugar visible,
sobre un muro de
alambres, hijitos míos,
sobre el ácido
de un fruto inmortal.
Sí, sobre este
sol de alambres.
Manuel Lozano
(Este
poema inauguró la edición de "El Oro de los Tigres
-Comunicación de Autor-", dedicada a Toquinho, del 6-XI-2008)
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