NUNCA DIJISTE QUE ME REIRÍA EN NIEBLA

Intelectos naturaliter desiderat esse semper.

Baruch de Spinoza

 

Querían retornarte a la cama feroz de los durmientes.
Quebraste la cruz, el vago viento
en un cielo de engaño.
¿Por qué aludir a un verosímil carnaval
si los estigmas crecen en tu traje vacío?
Saca al sol de la piedad
el altar de caléndulas mirantes,
la musicadora lengua del jaguar,
las escamas de la última espera,
la astucia del calvario,
el oro de sus crías.
Vete con ellos.
Recíbelos hasta la exultación:
hasta la tumba del desprecio.
¿Qué bestias dicen el mismo nombre?
¿Siempre la carne cubrirá este vuelo?
Máscara: larva de un retrato, persona,
anestesia en círculos de un alarido.
Nunca dijiste que me reiría en niebla.

Manuel Lozano

Corumbá, 26-V-2006

 

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