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DESCENDIMIENTO A LAS NAVAJAS DE LA LLUVIA

...y que el mismo haya sido atraído
por la gula de los cuerpos muertos.
Giordano Bruno

Los cardos del desierto secan en la claraboya
el resíduo de una estrella.
El deshollinador lamenta haber sido,
alguna vez en el mundo, un cuerpo amado.
Toda la noche se petrifica bajo mis pies.

No toco esa raíz,
no quiero que arrojes fuego en mis arterias,
que siembres herida cuando calla la luz.
Un reino de lenguaje suelta las crines
y es un puñal el relincho bajo la lluvia que empieza.

Poseso,
subes al sigilo.
Poseso,
¿dónde, todavía recubierto por las escamas
lamidas por tu idioma del origen?
Poseso,
el inconsolable da vueltas en su memoria.

Poseso,
¿gritaste con el grito suficiente
del panal en la noche del enigma?
Poseso,
viene la lluvia con la multiplicación de los panes,
divinizada,
fértil.

Ha de llegar.
Por mucho tiempo apartado, festejará mi casa.
¿Ahora vuelve trueno, orquídea, eclipse?
De la tierra de Nínive resucito.

Manuel Lozano 
Londres, 2001-Buenos Aires, 2010

 (Este texto principió "El Oro de los Tigres -Comunicación de Autor", edición temática "El origen del lenguaje: desentrañando una máquina de enigmas -Parte II-", del 19-VIII-2010)

Manuel Lozano, por Pía Paz Quintana- (Buenos Aires, 2010)

 

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