Desamparo el artilugio de las muertes
cuando cruzo el agua de todos los inviernos.
Silbido entre las mantas radiosas
que soplan lluvia desde antiguo.
¿Has visto a los comensales
con el iris violeta en remolinos de tu corazón?
El viajero no cura su piel en los baldíos.
¿Me han llorado los charcos de negrura plateada?
Las caretas de Narciso son esfinge.
Desdémona no sentencia con la embriaguez enardecida
de la unción.
Virginia muerde cucharas de piedra del desprecio.
Jerónimo palpa el aliento de los tenebrosos.
Adiós mundo titubeante, adiós casa de la parodia
por lo que deja de brillar y tiembla, amadamente!
Cruz telaraña, especias adoradoras del crepúsculo,
mandamiento de gangrena en este vuelo,
azótenme por las ranuras de su escalofrío.
Manuel Lozano
New York, Saint Thomas Church, septiembre de 2004
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Elizabeth Rosemond Taylor |