I
Felices los que te vieron (sin súplica ni injurias)
en el claro del bosque.
II
Enjambres y pliegues
vienen para la consumación de la dicha.ç
Los carcomidos huesos de esta crisálida
se desfondan
y las plantaciones miríficas del viaje
nadan en tu piel.
III
Felices los que te ven
encendiendo las bujías sobre lo tenebroso
cuando brilla la casa:
miniatura y bebedora del sol.
IV
¿Te recostabas en los bordes de la fuente amarilla
para ver cómo crecen las madréporas de un porvenir a solas?
V
Había huecos
abatidos por el relámpago, por sus lenguas.
VI
Felices los que gritan con el trueno
porque desconocen el murmullo banal de los días.
VII
Comprendiste el lenguaje de un pájaro.
Comiste diamantes en la mesa de la interseción.
VIII
El reino del misterio se reconciliaba
con su crueldad, sus crines, su angustia verdeoscura,
y la valentía desatada
desde los infiernos de un cielo.
IX
Feliz la claridad que nunca se despide.
Feliz la niña que ve desde las llagas.
Felices quienes te ungen.
Manuel Lozano
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Susana Gross con Manuel Lozano, en la ceremonia en que éste recibiera la distinción de "Ciudadano Ilustre de la ciudad de San Francisco"-Acompañan Cristina Planells y Ana de Planells - (26-XI-2010) |