Nunca más humana que en el día del siglo.
Nunca más piadosa y feroz
contra la verde serpiente aplastada
por tus pies levísimos de plumas.
Quien maldice (cerradas las puertas de su casa),
ha muerto.
Quien sonríe,
regresa a esa casa por obra del prodigio.
En los encajes veo hundirse las vísperas
del fuego amorosísimo.
La melodía indivisa vuela sobre el mar.
Torre de marfil, Reina de reinas,
¿con qué cuchillos de dolor
perdonarás a este mundo?
Manuel Lozano
 |
"Inmaculada Concepción", de Giovanni Battista Tiépolo - (Foto colección de Manuel Lozano) |