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DELANTE DE LAS POSESIONES

 

 

Los nardos se abren dentro de las tumbas.
Las harpías gimen cuando persiguen a los niños.
Las meretrices acusan un hado traidor por esos cielos
que han visto la piedad y la miseria del mundo.
Ahora avanzas, doncella milenaria,
hacia tu lecho de cortezas de basalto negro,
con ese ulular crujiente, inmoderado,
de un caballo enceguecido.
(Se abrieron, de par en par, las ventanas dilectas.)
Lascivia y lujuria tragan la leche profanada
que va cruzando el mimetismo.
Coronas, secretos, ávidamente una amatista.
¿Quién sale después del porvenir a promulgar
un amanecer sediento de misas azules?
Pirámides sepultadas en el llanto
resurgirán –salvajes- para la victoria.
¿Qué corteza de ojos
diría la incognoscible diferencia de un bosque
sepultado en un jaspe?
(La muchedumbre grita desde una cicatriz.)
¿Qué claves de imaginación
puedes no ya imitar, imaginación?
¡Dónde y dónde y dónde!
Son ejércitos los que anuncian
tu inminente devoción por el cortejo de anunciadoras.
También la vejez retorna transmigrada a su bautismo.

Manuel Lozano
Menfis-El Cairo, enero de 2012
-Derechos registrados-

"Manuel Lozano junto a la escultura colosal de Ramsés II en Menfis" - (Foto de Marie Laforet)

 

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